Hay novelas que te atrapan desde la primera hasta la última página. Mariana Enríquez ha logrado esto en su cuarta novela. Desearía compartir con ustedes mi reseña literaria sobre Nuestra parte de noche.

Quienes han tenido la delicia de leer este libro en edición impresa, seguramente han quedado cautivados con el cuadro del ángel caído de Alexandre Cabanel que adorna su portada. Lucifer expulsado de los cielos, herido en su orgullo, dispuesto a levantarse de nuevo.

Fallen Angel (1847)
ByLink

En cambio yo, como en muchas otras ocasiones, me he tenido que conformar con la edición electrónica de Kindle. Sin embargo, la fuerza de esta novela rebasa cualquier formato e impacta al lector aún después de haber cerrado el libro o el ebook reader.

El argumento de Nuestra parte de noche se puede introducir de la siguiente manera: un niño y su padre recorren los paisajes campestres de la Argentina de la dictadura militar para ir a casa de los abuelos del pequeño. Poco a poco el lector se da cuenta que aquel viaje no es un paseo normal, ni los viajantes son una familia normal. Juan, el padre, es médium y sospecha que su hijo ha heredado sus facultades extrasensoriales. La presencia de la Orden, un culto antiguo que se dedica a explotar a los médiums para obtener favores de un dios misterioso llamado la Oscuridad, es otro de los fundamentos del libro. A través de múltiples situaciones paranormales, se abre un mundo extraño, donde los humanos apenas atisban a intuir qué hay más allá, del otro lado. La novela sigue y persigue a Gaspar, el niño, mientras crece y se convierte en un joven acosado por su pasado. Es un estudio salvaje y delicado sobre la herencia, el mal, el poder y el horror.

Sin duda hay fuerzas demoníacas en Nuestra parte de noche y algún que otro demonio es invocado, pero Lucifer no es el protagonista, a pesar de que la descripción física que hace la autora de Juan sea lo más parecido al Lucifer del cuadro de Cabanel que nos podamos imaginar. El mal en este libro es otro: es la humanidad que se resiste a morir y persigue la inmortalidad a costa de lo que sea, esa soberbia, ese hubris infinito es el motor de todas las desventuras que sufren Juan y Gaspar.

Con audacia metaliteraria, Enríquez hace referencias en uno de los capítulos a uno de sus relatos cortos, «La casa de Adela», publicada en su antología Las cosas que perdimos en el fuego. Adela se convierte en otro de los personajes clave para entender la novela. Tanto ese como otros pasajes resultan similares a la popular serie televisiva Stranger Things, sobre todo las descripciones del Otro Lugar, que viene a ser una suerte de dimensión paralela al estilo Upside Down, pero me atrevería a decir más repugnante, más ancestral, más peligrosa.

Antes de cerrar, cuento una pequeña anécdota que ya he compartido en algunos foros: Alberto Chimal en su texto sobre los géneros literarios explicaba cómo algunos autores se avergonzaban de haber leído a Stephen King. Casualmente en los meses anteriores tuve el honor de presenciar en vivo (mas en remoto) la conferencia La Noche de los Libros, moderada por Josep Maria Nadal Suau y con participación de Mariana Enríquez y Mónica Ojeda, en cuyo momento tuve la ocasión de preguntarle a las autoras si la denuncia que hacían a través de su literatura fantástica en relación a las estructuras de poder, al despotismo, a la dictadura, acaso era superior a la denuncia hecha por la literatura de realismo social. La autora me respondió que lo que ella hace ya era algo muy viejo y se podía encontrar ya en Stephen King y mencionó a la novela Carrie que aparte de todo su aparato sobrenatural de telequinesia, refleja dos de los grandes problemas sociales de Estados Unidos: el bullying en las escuelas y el fundamentalismo religioso. Stephen King sigue siendo considerado ficción de género. A Mariana le dieron el Premio Herralde de Novela.

Anexo los videos de la conferencia en La Noche de los Libros así como otro encuentro con Mariana Enríquez en el Literarisches Colloquium Berlin. ¡Hasta luego!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.